Amalia es una mujer muy bonita, desde niña fue ponderada por su belleza, vivía en una familia con carencias económicas y emocionales. Amalia tenía un bonito corazón, pero no tuvo una niñez fácil, sus padres estuvieron ausentes en muchas de sus etapas y no le enseñaron mucho de la vida, para ella era necesario suplir todas esas carencias y cuando cumplió su mayoría de edad empezó a buscar un novio con el afán de que se la llevara de esa realidad, con suerte lo consiguió y fue un buen hombre, quien tenía el dinero necesario para tenerla como una Princesa, vivió su sueño y fue muy feliz. Sin embargo, Amalia nunca pensó en superarse, en estudiar o aprender un arte, en no depender, estaba disfrutando de su anhelada salida de casa, donde ya no había carencia, donde había amor, donde había todo, y no aprovecho su momento para crecer y valerse por ella misma, siempre dependió.
Por desgracia, aquel buen hombre murió en un accidente, y empezó nuevamente la tristeza para ella, se le vino el mundo encima, no sabía qué hacer, pronto empezaron a llegar los acreedores y se quedó con muy poco, Amalia trató de hacer algo con lo que le había quedado, pero sus pocos conocimientos y visión, no le permitieron sacarle provecho a eso que le quedaba, en muy poco tiempo lo perdió todo.
Hoy después de sufrir nuevamente carencias y tristezas, Amalia ha vuelto a buscar un hombre que le supla sus necesidades y las de sus hijos, no sabe hacer más que eso, porque nunca supo cómo valorarse y como superarse, su autoestima se atrofió en su niñez y no pudo componerse, para ella hacer una carrera o aprender un arte nunca fue valioso, el superarse no estuvo entre sus planes, lo único que deseaba era a alguien que la sacará de esa vida de carencias.
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