Mes: febrero 2022

MUJERES QUE AMAN DEMASIADO

MUJERES QUE AMAN DEMASIADO Vanessa es una mujer muy hermosa, físicamente bella y con una personalidad arrolladora, se podría decir que la mujer ideal, sin embargo, tiene un problema de autoestima porque no se siente valiosa y es dependiente, fue criada en un hogar patriarcal donde la mujer se queda en casa y es la que cuida del hogar, con esa guía creció Vanessa. Llegado el momento su meta era casarse y ser madre, así pasó, pero el hombre elegido fue el equivocado, no era el hombre patriarcal, más bien era el hombre vividor, vago e irresponsable que quería dejar su responsabilidad como cabeza de hogar en Vanessa, poco duró esa relación y de nuevo volvió a su casa con un bebé en brazos, rescatada por su padre.   Años más tarde Vanessa conoció al amor de su vida, un hombre que la cautivó y la enamoró locamente, infortunadamente y a pesar de amarla, aquel hombre tenía una gran debilidad por las mujeres, para ella fue muy duro ese aspecto, tenía todo lo que deseaba a excepción de ese detalle, que le causaba mucho daño, vivía en la desconfianza, zozobra y esto no ayudaba para su autoestima. Aun así, Vanessa lo amaba tanto y él a ella así pareciera contradictorio; Vanessa aguantó muchas infidelidades, muchas verdades y también derramó muchas lágrimas, pero su propósito firme era su hogar, perseveró en su relación, dando votos de confianza, mejorando la confianza en ella misma, aprendiendo a vivir sin dependencia y entendiendo que ella tenía un límite y aunque no era en ese momento, la vida le diría cuando parar. A pesar de escuchar muchas voces que le decían que se valorará, que lo dejara, que no se merecía eso y muchas cosas más, ella priorizo su anhelo de una familia por encima de todo pronóstico negativo y de toda crítica. Con esta actitud mostraba una convicción y certeza en sus decisiones.   Hoy Vanessa ha logrado muchas cosas en ese hombre, su perseverancia, paciencia y podría decirse que ese legado de mujer de antes, aguantadora y con prioridad a mantener una familia unida, ha hecho que poco a poco cumpla su anhelo de un hogar, como aquel en el que creció.   ¡Cuéntanos! ¿Qué opinas del anhelo de Vanessa?

MITOS

MITOS Esta es la historia de Natalia, una mujer de 34 años, que después de pensarlo mucho decidió ser mamá, porque en estos tiempos muchas mujeres no lo tienen en sus planes; pero su esposo la tenía loca por traer al mundo a un hijo de los dos, ella un poco insegura se subió en ese tren y fue así como quedó embarazada. Como toda mujer primeriza llena de mitos y abrumada de experiencias ajenas, empezó su camino de cuidados, camino en el que su esposo fue pasando a un segundo plano, así como su intimidad, pero no había culpa “eso pasa en el embarazo”, Natalia no tuvo en cuenta que la naturaleza masculina de su esposo no iba a entrar en pausa, y aunque en ese estado todo se nos perdona -eso decimos las mujeres-, no lo tomó en cuenta. Aquel hombre entregado a su hogar, a su mujer y a ese bebé que venía en camino, necesitaba sentirse amado, deseado e importante, sin embargo, Natalia no volvió a hacer el amor con él, siempre había algo: el cansancio, los mitos de que se le hace daño al bebé, la pancita, la baja en la libido, en fin, había un sin número de razones para dejarlo en pausa, dejó de consentirlo y todo se resumía en hablar de su cansancio. ¡Pero es que estaba en embarazo! podríamos decir algunas, sin embargo, no hay prohibición para amarse en ese estado, a menos que haya un embarazo de alto riesgo y que medicamente se haya prohibido, pero el sexo no es solo penetración, se puede amar apasionadamente sin que haya coito, pero hay tantos mitos, de pensamientos heredados, que no nos dejan ser felices y plenas, y de paso compartirlo con ellos, nos volvemos el centro de toda atención y olvidamos escucharlos y dedicarles tiempo.   Un día sin pensarlo, ni planearlo, el esposo de Natalia conoció a una mujer, que llego a la vida de aquel hombre en el momento que estaba experimentando muchos cambios, él no supo cómo, pero se envolvió en la más loca aventura de pasión, esa que le faltaba en casa. Por momentos pensaba que simplemente estaba desfogando toda esa energía masculina reprimida y trataba de no sentirse culpable, así pasó varios meses sintiéndose amado, deseado, vivo y consentido. Natalia estaba muy tranquila despreocupada de su esposo, ni por su mente pasaba que alguien estaba ahí como amante y amiga.   Nació la felicidad más grande de ese hogar y Natalia se entregó mucho más a ese pequeño ser que ahora la necesitaba más que nunca y cómo no hacerlo, si era su hijo, una criatura pequeñita que dependía de mamá; para aquel padre quien tanto deseó ese bebé, fue el momento más sublime en su vida, ver su sueño hecho realidad. Y aquí sus caminos se partieron en dos, Natalia entregada al bebé en cuerpo y alma y su amado con la plena seguridad de que mamá y bebé debían estar 100% del tiempo juntos, persistían los mitos y esa cultura arraigada de que los hombres no se vinculan de lleno en ese proceso, los encapsuló en su pequeño mundo de crianza perfecta y siguió por su parte satisfaciendo sus necesidades de amor, cariño, amistad y pasión con otra persona, con la esperanza de que después de los 40 días, todo volviera a la normalidad, tratando de sentir menos cargo de conciencia.   Pasaron 2 meses, 3 meses, 6 meses y nada, Natalia se sumió en la zona de confort femenina en la que a veces nos quedamos porque nuestra libido es tan distinta a la masculina que algunas de nosotras podríamos vivir sin sexo por mucho tiempo, pero no está bien ser egoístas y más con el hombre que amamos y menos con nosotras mismas, sentirnos amadas y deseadas es ¡delicioso! Fue así como Natalia nunca supo que una mujer se ganó una parte del corazón de su esposo, que estuvo ahí en el proceso emocional del embarazo, una mujer que jamás le exigió nada a cambio, que solamente lo hizo feliz y que aun sabiendo que la prioridad era su familia, estuvo allí para él por mucho tiempo, amándolo, aconsejándolo y aunque parezca increíble desinteresadamente, porque no hubo egoísmo o sentimientos mal intencionados. Finalmente, aquel hombre terminó esa relación, ese oasis que vivió por un tiempo y que le permitió darse cuenta que también necesitaba atención, necesitaba sentirse amado, valorado e importante, sin ser egoísta o sentir celos de ese pequeño que tanto anheló, pero conservando su lugar fundamental en aquella relación de pareja; Natalia nunca supo de ese pedacito de corazón que ya no le pertenecía, nunca se lo imaginó.   Para finalizar, muchas mujeres cuando quedamos embarazadas nos llenamos de una cantidad de información heredada, se nos vienen encima muchos cambios, desde fisiológicos hasta psicológicos y emocionales, pero estar en embarazo no da por hecho el fin de las relaciones sexuales, debemos aprender a como sobre llevar estos cambios, es cierto que tenemos un trabajo muy duro y es llevar a nuestros bebes en el vientre durante 9 meses, con todas las maluqueras que eso trae, pero no olvidemos que a nuestro lado tenemos seres humanos “hombres maravillosos” también con sentimientos y muchas ganas de ser amados y vivir esa experiencia de principio a fin.   Esta historia no supone una justificación para la infidelidad masculina y tampoco que esto lo hagan todos los hombres, sin embargo, es lo que le pasó a una mujer real. !Déjanos tus comentarios sobre esta la historia! ¿Qué opinas? Las invito a leer este artículo: https://www.serpadres.es/embarazo/trimestres/fotos/posturas-sexuales-en-el-embarazo/sexo-en-el-embarazo

SUEÑOS QUE CUMPLIR

SUEÑOS QUE CUMPLIR Fernanda pensaba en broma que se iba a quedar como la clásica tía solterona de antaño, no era afortunada en el amor y su ritmo de vida tampoco le ayudaba, se retaba cada vez a ser mejor profesionalmente, era una mujer exitosa, tenía la vida que siempre deseó y era feliz, pero todo no era perfecto, veía como sus hermanos y primas se casaban y tenían hijos y ella no, eso le generaba cierta decepción y hacía que pensara siempre que se iba a quedar soltera. En ocasiones Fernanda se consolaba al ver como la vida de padres era tan caótica, las mamás vivían cansadas, veía que aprovechaban cada momento para dejar a los niños con alguien, los días de enfermedad eran duros, la maternidad no les daba tregua y se decía a sí misma, que lo mejor era quedarse sola y se consolaba no queriendo pasar por esas situaciones.   Sin embargo, ella era una mujer criada en una familia nuclear, de costumbres y numerosa, donde el ideal era el matrimonio y más el de las hijas, y como ella era la única mujer y aun no se había casado, cargaba con cierta responsabilidad de hacerlo. Los hombres que conocía Fernanda, no eran aquellos que quisieran formar un hogar, así que eso no ayudaba mucho para ella. Pero un día en un viaje de trabajo a una ciudad muy lejana, conoció a un hombre maravilloso, por esos días compartieron y así poco a poco fueron entablando una bonita amistad; ella regresó de su viaje y continuaron en contacto, pero fue tan fuerte esa conexión que empezaron una relación a distancia, cuando ella viajaba se encontraban y compartían y él también viajaba para verla. No pasó mucho tiempo cuando ya sentían que no podían estar separados, así que tomaron la decisión de casarse. Fernanda sin pensarlo había hecho realidad ese sueño interno, tanto de ella como de su familia, ese de casarse, ya no cargaría con la responsabilidad y dejaría de ser la tía solterona de sus bromas. Dejó su trabajo y su vida de éxito para ir tras el amor.   El matrimonio fue sencillo y pronto se radico en aquella ciudad lejana, todo se dio tan rápido que en un santiamén les compartió la noticia a su familia de que estaba embarazada, otra cosa más chequeada sin planearla. Fernanda se sentía muy afortunada y feliz de todo cuanto estaba pasando en su vida, estaba cumpliendo los sueños familiares y para los cuales ella estaba lista, sin embargo todo no fue perfecto, en aquella ciudad sin su familia empezó su vida sola, con bebita y esposo a bordo, no tenía a nadie cerca a quien recurrir, nadie familiar que le diera una mano, todo era más difícil para ella, aun cuando lo hacía todo con el compromiso, dedicación y amor; pero habían momentos duros donde se sentía sola y abrumada con tantas cosas, las labores del hogar no habían sido su fuerte, ella había sido una mujer independiente con los recursos necesarios para que esas actividades las hiciera alguien más, ahora estaba a cargo de un hogar y una bebé, sin dinero ganado por ella misma, y asumiendo una decisión de pareja de quedarse en casa cuidando a la bebé y atendiendo el hogar porque habían decidido que ella se hiciera cargo para ahorrar un poco y comprar su casa.   Un día Fernanda empezó a sentir que extrañaba muchísimo su vida de mujer ejecutiva, exitosa, independiente y económicamente activa, la estaba enloqueciendo esa dinámica agobiante de los quehaceres y añoraba sentir su libertad, aquella que tenía cuando pensaba que iba a ser la tía solterona. Amaba a su bebita y a su esposo, eran lo más valioso para ella, pero la vida rutinaria de ama de casa la estaba llevando a sentirse infeliz y tenía culpa por pensar así, pensaba que le faltaba valentía y que era una egoísta por tener esos sentimientos. Como no quería seguir con esos pensamientos, empezó a leer sobre ese tipo de situaciones, en cada artículo encontraba que era normal y se identificaba con lo que estaba viviendo, un cambio abrupto de vida, todo el paquete completo en un abrir y cerrar de ojos y unas decisiones tomadas por aquellas configuraciones que de niña, le indicaron lo que debía hacer una mujer en la vida; toda esta información le ayudo y le dio fuerza para seguir adelante, para saber que no era la única que sentía esas emociones, para afrontar sus decisiones y valerse de todo el amor para poder levantarse cada vez de sus caídas de ánimo.   Hoy, Fernanda ha podido entrenar su mente y aceptar todo lo que viene con la vida que escogió, cambió su forma de pensar y aunque a veces extraña su vida anterior, la felicidad de ver a su pequeñita sonreír y al amor de su esposo le recuerdan que vale la pena dejar a aquella Fernanda soltera y exitosa en el recuerdo, y se anima con la esperanza de más adelante retomar parte de su independencia. Cuéntanos qué opinas de la historia de Fernanda. ¿Crees que afrontó bien su situación?